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Notas del Departamento
de Epidemiología
En la postrimería
de este siglo se ha hecho evidente que el manejo de la información
rápida, fluida, oportuna y veraz permitirá a los
poseedores de la misma, tomar decisiones y adoptar las políticas
más convenientes para el desarrollo de los sectores involucrados.
El sector agropecuario
no escapa de esto y, debido a ello, la Dirección Nacional
de Salud Animal (DINASA) ha hecho ingentes esfuerzos para
ponerse a tono con los cambios, mejorando la calidad de los servicios
prestados. Es así como durante el año ´98,
el Departamento de Epidemiología incrementa la
capacidad instalada de su Sistema de Vigilancia e Información
Epidemiológica.
En el presente
boletín se reflejan las actividades del servicio veterinario
y algunas comparaciones entre el comportamiento de algunas enfermedades
en el ámbito nacional.
Desde finales
de 1997 el servicio veterinario de campo, al igual que los laboratorios
oficiales, han reportado las enfermedades de acuerdo al listado
de la O.I.E. (Cuadro
N°1).
A pesar de tener un número menor de enfermedades notificables
según la O.I.E., la cantidad de reportes se vió
fuertemente incrementada para las principales enfermedades (Cuadro N°2, Gráfica N°1) en un 288% (2.8 veces
más reportes).
Esto no necesariamente
implica un aumento en la frecuencia de estas enfermedades y sí
una mejor eficiencia en la vigilancia epidemiológica comparado
con los 2 años anteriores.
Durante 1998
se reportó y diagnosticó la Encefalitis Equina
del Este, con un total de 36 focos (Cuadro N°2); ésta es una
enfermedad que cíclicamente se presenta en nuestro territorio.
La provincia del Darién fue la afectada, teniendo que
ser interditada, impidiendo la entrada y salida de équidos
de la región y procediéndose a vacunar a los animales
de la zona afectada.
Creemos que
la implementación de la centinelización en esta
área nos permitiría monitorear la actividad viral
en la población susceptible, conocer más de la
enfermedad y prevenir el aparecimiento de un gran número
de focos de la misma.
En lo referente
a Estomatitis Vesicular, la vigilancia epidemiológica
mejoró substancialmente, reflejándose en un mayor
número de muestras enviadas al laboratorio. El diagnóstico
positivo de las mismas aumentó significativamente al mejorar
la calidad de la muestra, permitiendo al laboratorio ser más
eficiente. (Cuadro
N°3
y Cuadro
N° 4,
Gráfica
N°2)
Hay que destacar
que el Programa de Erradicación del Gusano Barrenador,
a través de su personal, ha permitido que lo antes mencionado
se realice con una mayor eficacia.
La Rabia Bovina
continúa siendo una de las enfermedades que más
afectan al rebaño nacional. Poseemos áreas endémicas
como lo son Colón (R-6) y Panamá Este (R-7), ésta
última con un 80% de todos los reportes realizados y un
mayor número de animales muertos. (Cuadro N° 5, Gráfica N°3).
Al comparar
el número de capturas realizadas en los últimos
5 años, (Cuadro
N°6,
Gráfica
N°4)
se observa un aumento de los mismos comparativamente entre el
´97 y ´98, pero no así en el número
de hematófagos capturados.
La solución
más factible para el control de la enfermedad debe ser
el establecimiento de Brigadas permanentes de captura de hematófagos
en estas áreas, así como el compromiso de los ganaderos
apoyando esta gestión, aunado a la inclusión de
la vacunación dentro del calendario sanitario en sus explotaciones
y al control de la movilización de animales hacia y desde
estas regiones.
En lo concerniente
a Brucelosis Bovina (Cuadro N° 7) los niveles de baja prevalencia se
mantienen tanto al nivel de rebaños reactores (0.3%),
como para el porcentaje de animales reactores (0.05%). Este último
ha disminuído en comparación con 1997 (0.09 %),
(Cuadro
N° 8).
Es prioritario
que los servicios veterinarios intensifiquen la labor de sanear
los rebaños detectados así como es necesario aumentar
la cantidad de rebaños trabajados, que por ahora se mantiene
por debajo de los años anteriores. (Cuadro N°8).
Otra labor
que es vital para liberar a nuestro país de esta enfermedad
es la declaración de fincas libres de Brucelosis; la cual
no ha alcanzado los niveles de años anteriores (Cuadro N°9, Gráfica N°5). Esta actividad nos
permitiría posteriormente la declaración de áreas
libres.
El esfuerzo realizado
para el control de la Tuberculosis durante 1998 (Cuadro N°10) ha rendido sus frutos.
Vemos así, que la prevalencia de la enfermedad en la provincia
de Bocas del Toro se ha reducido de un 7.03% a un 4.62% de animales
reactores. Al nivel de rebaños, la cobertura del servicio
ha sido mayor. En la provincia de Bocas del Toro se trabajaron
329 rebaños en 1998, contra los 201 trabajados durante
1997 y a escala nacional 875 rebaños trabajados en 1998,
contra 402 correspondientes a 1997.
Es necesario
que los esfuerzos tanto del MIDA, MINSA como de los productos
continúe, pues la enfermedad está en una prevalencia
que no nos permite bajar la guardia y solo con una lucha contínua
podremos erradicarla.
Existe un aumento
en la toma de muestras para Leucosis Bovina, comparando el año
1998 con el 1997 (Cuadro N°11), esto se debe quizás a un mayor
interés por parte de los productores en adquirir animales
libres de esta enfermedad para sus hatos, ya que no existe una
campaña oficial de control de la misma.
Para llevar a
cabo una buena labor en Salud Animal y que la toma de decisiones
sea adecuada debemos conocer el universo de número de
explotaciones, tipo de las mismas, número de animales,
etc. Esto sólo se consigue a través de los Catastros
Ganaderos. (Cuadro
N° 12,
Gráfica
N°6).
Esta actividad se ha reducido considerablemente en los últimos
años, por lo que consideramos que esta actividad debe
ser prioritaria en los planes de trabajo de las regionales.
Este año
ha sido muy productivo para la Dirección de Salud Animal,
ya que se obtuvo información referente a las actividades
de vacunación y catastro de establecimientos avícolas
(Cuadro
N°13)
y al mismo tiempo se ha implantado un esquema de vigilancia epidemiológica
en estos planteles. Todo esto no hubiera sido posible sin el
apoyo decidido de la ANAVIP.
En conjunto con
la Dirección Nacional de Acuicultura, se trabajó
para el diseño de fichas de registro y de reporte de enfermedades.
El registro que se tiene en el área de camaronicultura
se refleja en el Cuadro
N°14.
En el Informe Anual (Cuadro N°15) se resumen todos los
eventos mórbidos reportados durante 1998 por los servicios
veterinarios de este ministerio.
Como mencionamos
anteriormente el incremento ha sido considerable comparando los
dos períodos (1997 y 1998), no obstante este trabajo de
vigilancia, reporte y seguimiento debe continuar e incrementarse
pues es uno de los pilares fundamentales de la Salud Animal de
nuestro país y que permite apoyar en la toma de decisiones
para prevenir, controlar y erradicar las enfermedades así
como favorecer la comercialización de los productos y
subproductos originados del sector pecuario. |